Mexicanos crean una solución para ayudar a agricultores con IA

Alejandro Meléndez, David Hernández y Luz Elena Hernández son tres estudiantes que identificaron una problemática nacional que podía ser resuelta con Inteligencia Artificial (IA): el trabajo en el campo. Su pregunta principal era, ¿cómo poder ayudar a los agricultores para que tengan un mejor proceso de plantación, almacenamiento y proceso de venta sin tener que depender de terceros?”. Fue así como nació el proyecto “Rurusi”, que significa tomate en rarámuri. Rurusi es una aplicación que monitorea la información de cada plantío, ya que se registran datos como qué pesticida se usó o qué consultor agrícola se contrató. Esto con el fin de garantizar un producto de calidad y que las grandes empresas puedan hacer tratos directos con los agricultores. Aunque la app aún se encuentra en desarrollo, el proyecto fue seleccionado para participar en la edición de Microsoft Imagine Cup 2022, que se llevó a cabo del 10 al 24 de mayo. Más de dos millones de competidores de 163 países buscaban marcar diferencia en sus comunidades en cuatro categorías: Tierra, Educación, Salud y Estilo de Vida. El equipo mexicano quedó entre los finalistas de la competencia a nivel mundial y su siguiente objetivo es comercializar la aplicación Rurusi para acercarla a los agricultores y permitirles crear alianzas con proveedores de tecnología agrícola como fertilizantes, herramientas, insecticidas y cosechadoras. En Expansión tuvimos una entrevista exclusiva con el equipo y esto fue lo que nos contaron:

¿Por qué decidieron enfocarse en esta problemática en específico?
Alejandro (A): Parte de mi familia son agricultores y yo veía desde niño la situación. Me preguntaba por qué tiraban sus cultivos si tanto les costaba cosecharlos: tiempo, dinero, sacrificios de familia… Indagando sobre el problema, vimos que el costo de los cultivos no era justo para ellos y que nadie le está prestando atención al campo mexicano, pese a que somos importantes exportadores. Fue así como empezamos a preguntar que le gustaría a los agricultores, formulamos una hipótesis y nació Rurusi. Utilizamos Inteligencia Artifical para saber qué cultivos eran los mejores para la región; además de un marketplace dentro de la app para que puedan adquirir todos los insumos a precio justo y buscamos una manera para que puedan vender al comprador final, como centros de distribución, industrias alimentarias o mercados de abastos.
Luz (L) : Yo me encargaba de los grupos de enfoque en Hidalgo. Les enseñaba la app, pero no les enseñaba a utilizarla. Lo que queremos es que sea fácil de entender. Que, a partir de la visualización, puedan entender estructuras o componentes sin la necesidad de que una persona los asista; que sea intuitivo y sencillo y que nadie nos tenga que enseñar. Algunos agricultores no estaban muy abiertos a adquirir una herramienta tecnológica que les ayudara en el campo. Se mostraban con resistencia. Pero a medida que íbamos avanzando nos dimos cuenta que era un factor cultural. Seguimos trabajando en mejorar el diseño y las herramientas, hasta que se volvió mucho más sencilla de utilizar.
¿A qué retos tecnológicos se enfrentan los agricultores en sus comunidades?
L: Es importante mencionar que la agricultura en el centro es muy diferente que la del norte, y así en todas las regiones. Y que, prácticamente, los apoyos son escasos para la agricultura en toda la región. Tienen que proveerse de las herramientas para poder tener su cultivo o producto final. Sí es un hecho que están cerrados a la tecnología porque no es una herramienta que puedan explotar. Pero, lo que sí pude percibir fue que ya están más abiertos a tener un dispositivo móvil. Me decían: “yo solo uso el teléfono para llamadas, mensajes y redes sociales como Facebook”. Como ya tiene nocion de como hacer eso, entonces buscamos hacer una herramienta que sea similar en estructura y diseño. También buscamos diseñar una app que pueda correr en dispositivos de gama baja.
David (D): Algo que podemos agregar acerca de los limitados recursos es que varios de los fondos gubernamentales van a hombres, más que a mujeres. Rurusi también busca ser una herramienta para agricultoras mexicanas.
¿Recibieron algún tipo de apoyo o incentivo por parte de organizaciones, escuelas o gobierno? Y una vez que ganaron el Microsoft Imagine Cup, ¿consideran que recibieron el debido apoyo?
A: Fuimos la única startup de Latinoamérica que pasó a las finales. Si nos emocionó haber llegado tan lejos. Pero honestamente no. Creo que muchos emprendedores jóvenes se van a identificar; todo fue 100% financiado por nosotros. No recibimos apoyo de nadie… si nos gustaría en un futuro recibir apoyo del gobierno porque pensamos que el sector público debe hacer mancuerna con nosotros para hacer una estrategia para digitalizar el campo, porque no se le ha prestado la atención en la región. Sí estamos en proceso de plática con una ONG, pero está fuera del país.
D: Nos han apoyado las instituciones en cuestión de mentorías, pero no en dinero. Fue el Ing. Rogelio Alan Chavero Callejas, del Instituto Tecnológico Superior de Huichapan.
¿Qué sigue para ustedes Rurusi?
A: Estamos terminando de plantear bien todos los requisitos de los usuarios -agricultores, proveedores y compradores-. Esperamos lanzar una versión alfa en la que cualquier agricultor o persona con internet pueda entrar. También estamos buscando hacer mancuerna, parte del gobierno y parte del sector privado para darle movimiento a nuestra startup. Por otro lado, a corto plazo, es lograr que sean posibles las exportaciones. Imaginate que los agricultores que venden aguacate puedan ofrecerlo directamente a esas familias.
L : El objetivos principal de Rurusi es una mejor calidad de vida y una remuneración más justa para su trabajo.

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