Estos hábitos pueden arruinarte el cerebro

Estos hábitos pueden arruinarte el cerebro

Alguna vez te has puesto a pensar ¿porqué sueles olvidarte de las cosas, tienes dolores de cabeza constantes o dificultades cognitivas y de concentración? Es hora de reflexionar un poco sobre cómo estás tratando a tu cerebro. Lo que mucha gente no sabe es que ciertos tipos de alimentos y hábitos cotidianos pueden afectar a tu salud mental e incluso causar enfermedades.

Ciertas actitudes cotidianas pueden ser dañinas

Todo lo que hacemos tiene su influencia en el organismo, ya sea a corto o largo plazo. Es importante estar atento a ciertos hábitos que impiden el correcto funcionamiento del cerebro y dañan su estructura.

No tomar desayuno

¿Ya has oído hablar de esa historia que dice que el desayuno es la comida más importante del día? No es casualidad. Durante las primeras horas del día, el cerebro necesita nutrientes para continuar coordinando los procesos fisiológicos tras el largo adormecer al que fue sometido.

Cuando no comes al inicio del día, el cerebro usará las reservas y tendrá que hacer un esfuerzo excesivo para mantener su funcionamiento. Perderás concentración y memoria, tendrás mal humor y bajará tu rendimiento físico e intelectual.

Sedentarismo

La falta de ejercicio puede comprometer el normal funcionamiento de tu cerebro a medio y largo plazo. La actividad física facilita el aprendizaje, mejora el humor y previene el déficit de memoria y raciocinio, relacionados con el avance de la edad.

Estar horas sentado frente al ordenador

Arruina nuestra salud mental, consiguiendo comprometer el correcto funcionamiento del cerebro a medio y largo plazo.

Tomar mucho café

Inhibe la actividad de un neurotransmisor que funciona como uno de los tranquilizantes naturales del cerebro, causando insomnio.

La combinación de diuréticos y estimulantes llevan a la sobrecarga del cerebro, pudiendo provocar dolores de cabeza. También puede generar inquietud, nerviosismo, irritabilidad y ansiedad.

Escuchar música en alto

La música alta puede afectar a la memoria y al aprendizaje, además de lesionar las células del cerebro. Los decibelios elevados están conectados a una ligera pérdida de tejido cerebral, que puede comprometer el funcionamiento de la masa gris a largo plazo.

Privación de sueño

Privarse de sueño acelera la muerte de las células cerebrales a corto plazo y nos mantiene cansados y de mal humor durante todo el día.

Exceso de bebida

La vida social beneficia al cerebro, pero muchas ‘happy hours’ pueden traer un efecto negativo. Hay una relación directa entre el consumo constante de bebidas alcohólicas y el déficit cognitivo precoz.

El alcohol interfiere en las reacciones químicas que ocurren en el cerebro. Además, el alcoholismo provoca la muerte de neuronas y reduce la velocidad de transmisión de impulsos nerviosos entre ellos.

Forzar el cerebro durante una enfermedad

Trabajar o estudiar mucho estando enfermo es malo, ya que tu energía debe estar destinada a curarte. Forzar el cerebro en ese período puede reducir tu eficacia, además de debilitar aún más tu sistema inmunitario.

Agresividad y estrés

El estrés causa una reducción en la capacidad mental, además de aumentar el riesgo de sufrir derrames cerebrales e infartos.

Consumo elevado de comida rápida

Rica en grasas, la comida basura puede cambiar los químicos presentes en el cerebro, provocando síntomas asociados a la depresión y a la ansiedad, según un estudio de la Universidad de Montreal.

Atún en lata

Cuando consumimos demasiado, puede aumentar nuestros niveles de mercurio en el cuerpo, actuando negativamente en nuestra salud mental.

Refrescos

El consumo diario de esta bebida puede llevarte a un declive cognitivo acelerado, trastornos neurológicos y pérdidas de memoria.

Las versiones light son aún peores, pues añaden azúcares artificiales. Estos edulcorantes pueden causar estragos en el cerebro e interferir en la capacidad cognitiva.

Sal y comidas saladas

El consumo excesivo de sal refinada y alimentos salados puede llevar, en algunos casos, a la pérdida de memoria y dificultad en realizar tareas mentales comunes.

Palomitas de microondas

Un estudio de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos) sugirió que el aromatizante que da su sabor artificial de mantequilla a las palomitas de microondas puede aumentar el riesgo de Alzheimer. El compuesto diacetil estimula la acumulación de proteínas beta-amiloides, que ayudan a desarrollar la enfermedad.

Alimentos procesados

Este tipo de comidas, como el chorizo, salami y salchichas, deben evitarse. Las proteínas de las carnes naturales ayudan al correcto funcionamiento del sistema nervioso, pero las procesadas actúan de la forma contraria.

Mucha carne roja

El consumo excesivo de carne roja puede desencadenar Alzheimer, según un estudio de la Universidad de Caliornia, en Estados Unidos. Los resultados sugieren que la acumulación de hierro, abundante en la carne roja, puede causar daños oxidantes en el cerebro, aumentando el riesgo de padecer enfermedades.

Consumo elevado de azúcares

El predominio de azúcares refinados, harinas blancas, alimentos fritos y embutidos en nuestra dieta causa mala nutrición e interfiere en el desarrollo neurológico.

Cubrir la cabeza mientras duermes

Dormir con la cabeza cubierta dificulta la circulación del aire, aumentando la concentración de gas carbónico y reduciendo el oxígeno.

Contaminación

El cerebro necesita oxígeno. Las sustancias tóxicas pueden interferir con el intercambio de gases, el transporte de los mismos y el proceso de la incorporación del oxígeno a las células, reduciendo la eficiencia cerebral y causando dolores de cabeza.

Comer demasiado

Consumir alimentos que nuestro cuerpo no necesita provoca la acumulación de sustancias extras en forma de grasa, además del endurecimiento de las arterias cerebrales.

Falta de estímulos y ejercicios mentales

Pensar, tener conversaciones inteligentes, leer un libro e incluso hacer crucigramas estimula nuestra mente. Aumenta nuestra capacidad de aprender y nuestra memoria, así como la velocidad de reacción frente a los estímulos.

Las frutas y las verduras son esenciales

Come con frecuencia estos alimentos para estimular tu actividad cerebral.

¡Come pescado!

¿Quieres un cerebro a pleno rendimiento? Consume pescado rico en omega 3, una grasa que favorece la comunicación entre las neuronas.

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